El limonero real:  Diario de filmación por Gustavo Fontán

Martes 10 de marzo de 2014

Rodamos el primer plano de la película. En un brazo del Colastiné, Wenceslao se tira al agua. Al sumergirse, un caballo que pasta en la orilla de enfrente entra a cuadro. Permanece. Wenceslao no emerge.

Antes de tirarse al agua, Germán se acerca y me dice que no sabe nadar.

Filmamos después al caballo. Por efecto del calor y del sol, se genera un halo de luz alrededor de la cabeza del animal. El sonido del pasto en la boca, un relincho inesperado.

Miércoles 11 de marzo de 2014

Amanece. Filmamos en el rancho de Ella y Wenceslao, construido para el rodaje a orillas del Colastiné. Tratamos de capturar el preciso momento en que el sol toca las paredes de adobe. El paso de la sombra gris a la luz anaranjada.

¿Qué ve Wenceslao con los ojos abiertos-cegados de ese día? ¿Qué rutinas, qué ceremonias lo sostienen en el mundo?

Un momento ciego. Rancho, perro, limón, río, la materia: el tiempo que se amontona en el instante.

Ahí está ya la luz, su movimiento, su abismo.DSC_1081_Snapseed (1)

Jueves 12 de marzo de 2014

El balbuceo del río es una afirmación y una amenaza permanente. Se hace presente, se olvida, se hace presente.

Wenceslao vive con la soga al cuello.

¿Le perdonará Ella, alguna vez, el hecho de estar vivo?

Buen día, dice Ella. Buen día, responde él. Las palabras son como una cicatriz.

Hacer una película que sea como una cicatriz que se cierra que se abre que se cierra que se abre.

El sol se alza detrás de Wenceslao que recoge el agua de la bomba con sus manos y se lava la cara.

Después los dos, Ella y Wenceslao, uno junto al otro, distantes ya para siempre, miran el río sin mirarlo.

Miércoles 18 de marzo de 2014

Le enseñan a Germán a manipular al cordero. Germán se preocupa por la precisión de cada movimiento.

Wenceslao y Rogelio traen el cordero hasta el patio del rancho. Los chicos miran. Las mujeres se fueron en las canoas a buscar a Ella.

Un conjunto de fragmentos secos. La lluvia de la regadera sobre la tierra, el cordero temblando, el juego de Rogelio y los chicos con el cuchillo, el brillo del sol en el agua, la espalda de Wenceslao.

DSC_2659_Snapseed (1)Jueves 26 de marzo de 2014

Filmamos la cena y el baile. Hace mucho frío y los actores se cubren con frazadas al terminar cada toma.

Salas toca su acordeón. No sé por qué, de pronto Salas llora. Todos bailan y Salas llora mientras toca su acordeón.

Viernes 27 de marzo de 2014

Filmamos al atardecer. Wenceslao y Rogelio asan el cordero. Detrás de la res en la cruz cae el sol. Filmamos la partida de la luz, la llegada de la noche. Festejamos capturar esa transición en el plano. Festejamos también que el sol nos acompañó prácticamente todos los días, tal como necesitábamos.

Los chicos van y vienen. Gastón, Iván y Brian viven en la zona, como varios de nuestros actores. Se ríen de nosotros, los que no somos de ahí, por el miedo a los bichos. Hay una foto de hace unos días: estamos los cuatro, los tres chicos y yo, descansando a la sombra de un árbol. Hay en la imagen un crudo encanto.

Un comentario en “El limonero real:  Diario de filmación por Gustavo Fontán

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s